México Hoy

Artículos y notas acerca de la situación política en el México de hoy.

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Location: Ciudad de México, Mexico

Periodista mexicano,colaborador en medios nacionales.

Monday, April 17, 2006

Editorial

EDITORIAL

A la suma de acciones emprendidas por partidos y candidatos registrados en la presente campaña preelectoral hacia la conquista de la presidencia de la República, se han coaligado e inmiscuido, diversos emporios mercantiles, principalmente los mediáticos. El resultado, hasta ahora, faltando la parte más estrujante del proceso, es la inoculación de un serio y grave sentido demagógico y de una peligrosa simulación.

El fenómeno no es ni característico mi exclusivo de la presente actividad político-social; proviene desde hace varios años en los que los valores socioeconómicos, éticos y morales, se han venido debilitando y provocando en diversos sectores de la población, actitudes y acciones que están llevando a la sociedad a una profunda crisis.

Tampoco por otra parte, se trata nada más del declive y la casi inmoralidad en que han caído los programas de campaña con su lenguaje ofensivo de carácter personal que arremete la tranquilidad y la paz, con las amenazas de uno a otro de los candidatos. Hay algo aún más preocupante: la nación ha caído en un estado criminal.

La pérdida de respeto al contrincante, ejercido a través de cataratas de spots de radio y televisión, en los cuales se denosta a los contrarios no por sostener tesis que los unos suponen equivocadas de los otros; sino, por el afán de eliminar el escollo que significa “el otro”, agrediéndole sin miramientos, inorando a otras personas de su familia o de sus partidarios.

Esto ha traído no nada más el aceleramiento de la descomposición del hacer de la política –la política es actividad lícita y honorable cuando tiene sanos propósitos; pero, es también perversa manera de actuar, cuando sus fines son aviesos, de ambición desbocada o, por el sólo fin del poder por el poder mismo- que se ha trasminado a un alto porcentaje de los 70 millones de ciudadanos que emitirán el voto el 2 de julio.

Desde este último aspecto, el resultado será de gran fatalidad para todos por parejo: la ciudadanía que no entre en descomposición, se cobrará el daño con el peor de los castigos para la democracia participativa: el abstencionismo. El más reciente ejemplo de ello, fue el resultado de la votación en las elecciones del 2005 para la elección de gobernante, diputados y munícipes en el estado de México.

El alejamiento de la ciudadanía de las urnas alcanzó el 60 por ciento de uno de los padrones más altos de la república. Debido al uso y abuso del dinero; de recursos oficiales estatales y de la mercantilización del proceso electoral, que condujo a las amenazas abiertas o disimuladas contra la población votante, que decidió: hacerse a un lado.

La historia nos ha enseñado que para que la auténtica democracia se manifieste; y, el concurso a las urnas, es la más clara expresión de esa voluntad, tiene que hacerlo en un contexto de reciprocidad compartida, de respeto mutuo; y, ceñida a los lineamientos claros y equitativamente establecidos.

Las maniobras políticas sucias, repugnan a la gente limpia y de proceder honrado y honesto. La falta de respeto producto de la ignorancia; y, pongamos un ejemplo: la sucia campaña de denuestos contra una persona tan querida y admirada, como es la escritora Elena Poniatowska, por parte del Partido Acción Nacional y su candidato, Felipe Calderón, es más que una perversidad, es una estupidez.

La critica a la escritora, autora de: La Noche de Tlatelolco, conocida y reconocida internacionalmente por su calidad de escritora y por su empeño permanente por la defensa de los débiles y los pobres, es de una vileza tal que no puede calificarse sino como una barbaridad; pero, ya lo señalamos: más que una atrocidad es una estulticia.

La experiencia demuestra que cuando alguien alcanza un determinado nivel de poder político, este, ha sido seguramente precedido de un interés muy especial: una ambición que va desde la buena fe ingenua hasta la codicia más vulgar y sagaz. Lamentablemente esto último, ha sido el común denominador y la fuerza motriz de una gran parte de dirigentes políticos.

Los pragmáticos modernistas, es decir los que no tienen principios, suelen decir que hay que rodearse de todos los títulos posibles, hacer creer que están animados de los más firmes y sanos deseos. Pero también es proverbial que se expresen con cierta altanería y cinismo: “el que no tranza, no avanza”, dicen sin ambages.

Y, naturalmente, semejante convencimiento o, pretexto parece ser simplemente un ocultar la realidad de su modo de ser; esconder una personalidad aviesa y dispuesta a todo con tal de escalar los peldaños del poder y desde ahí saciar sus incontroladas ambiciones y realizar sus bajas pasiones. Y, ¡claro! Sin importar a quien tengan que atropellar.

Es ya voz común entre analistas, politólogos y estudiosos del ejercicio de la política profesional, que hay un notable descenso de la ética a que todo político que se aprecie a sí mismo, debe sujetarse y sujetar sus actos personales, de sus auxiliares y partidarios y extenderla hasta los grupos que le sean afines.

Porque finalmente habrá que decirlo y reiterarlo cuantas veces sea necesario, como es el caso actual, que actitudes valetudinarias, provocaciones; agresiones verbales o de hecho; insultos de toda calaña, no sólo dañan a quien las recibe; sino, mucho más a quienes las infieren; y, finalmente, tienen un efecto bumerang.

Pero también, es menester que, con sentido autocrítico, digamos que en situaciones de trascendencia como son las renovaciones de gobierno y de las instituciones representativas, la prensa escrita, televisiva o radiofónica, debiera frenar un tanto sus ambiciones mercantiles de utilidades económicas y, no contribuir a la destrucción de la fortaleza de la sociedad.

Desatada la violencia incontrolable de: todos contra todos, es difícil dar marcha atrás; y, de una lamentable situación fuera del respeto a los demás, lamentablemente, todos saldríamos perdiendo.

1 Comments:

Blogger Eduardo Maldonado G. said...

Muy orientador y desde luego por la falta de otras fuentes de informaciòn de su paìs.

4:44 PM  

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